martes, 14 de julio de 2009
¿Quién quiere un abrazo? - Primera Parte
No hay duda que unas de las expresiones de cariño entre amigos y familiares, especialmente entre los latinos, es el abrazo. Los abrazos se dan cuando saludamos, cuando nos despedimos o hasta en medio de una conversación para expresar alegría, consuelo y amor.
A mi me encanta dar abrazos y medios-abrazos (esos que se dan con un solo brazo de lado a la persona abrazada, mientras que con la otra mano damos un apretón de manos o unas palmaditas en el abdomen). Por supuesto también me agrada cuando me abrazan. Tengo unos amigos que cuando me ven de una vez abren sus brazos y me dan un "abrazo de oso" que hace me sienta apreciado.
¿Sería posible usar ese mismo método con nuestros clientes? Es decir ¿es posible realizar pequeñas acciones que hagan que nuestros clientes se sientan apreciados y en confianza? Aclaro que no a todas las personas les gustan las expresiones físicas de afecto, pero se podrían realizar otras cosas equivalentes a un abrazo.
Por ejemplo, hace poco fui a hacer un depósito en cheques en la agencia bancaria donde aperturé una nueva cuenta corriente, pero aproveché para hacer un retiro en efectivo de esa misma cuenta. Pues bien, hice el cheque y cuando estuve frente al empleado del banco hago la intención de sacar mi documento de identidad. Inmediatamente el empleado me dijo: "No se moleste. Ya yo sé que usted es el titular de la cuenta. No tiene que mostrarme la cédula de identidad". Estoy seguro que esa agencia bancaria tiene cientos de clientes y el hecho de que ese empleado sepa que soy un cliente, aunque sea reciente, me hizo sentir como si me abrazara. Por supuesto, hubiera quedado más sorprendido si el empleado hubiera acompañado lo anterior usando mi nombre. "No se moleste Sr. Imerio ...".
¿Por qué no buscamos formas de abrazar a nuestros clientes, de hacer que se sientan apreciados, tomados en cuenta, etc? Eso definitivamente ayudaría a ellos nos prefirieran ante nuestra competencia.
A mi me encanta dar abrazos y medios-abrazos (esos que se dan con un solo brazo de lado a la persona abrazada, mientras que con la otra mano damos un apretón de manos o unas palmaditas en el abdomen). Por supuesto también me agrada cuando me abrazan. Tengo unos amigos que cuando me ven de una vez abren sus brazos y me dan un "abrazo de oso" que hace me sienta apreciado.
¿Sería posible usar ese mismo método con nuestros clientes? Es decir ¿es posible realizar pequeñas acciones que hagan que nuestros clientes se sientan apreciados y en confianza? Aclaro que no a todas las personas les gustan las expresiones físicas de afecto, pero se podrían realizar otras cosas equivalentes a un abrazo.
Por ejemplo, hace poco fui a hacer un depósito en cheques en la agencia bancaria donde aperturé una nueva cuenta corriente, pero aproveché para hacer un retiro en efectivo de esa misma cuenta. Pues bien, hice el cheque y cuando estuve frente al empleado del banco hago la intención de sacar mi documento de identidad. Inmediatamente el empleado me dijo: "No se moleste. Ya yo sé que usted es el titular de la cuenta. No tiene que mostrarme la cédula de identidad". Estoy seguro que esa agencia bancaria tiene cientos de clientes y el hecho de que ese empleado sepa que soy un cliente, aunque sea reciente, me hizo sentir como si me abrazara. Por supuesto, hubiera quedado más sorprendido si el empleado hubiera acompañado lo anterior usando mi nombre. "No se moleste Sr. Imerio ...".
¿Por qué no buscamos formas de abrazar a nuestros clientes, de hacer que se sientan apreciados, tomados en cuenta, etc? Eso definitivamente ayudaría a ellos nos prefirieran ante nuestra competencia.
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